5 de marzo de 2011

LAS TRECE VIDAS Y MEDIA DEL CAPITÁN OSOAZUL. Walter Moers

Los piratas enanos eran los señores del Océano Zamónico. Sin embargo, nadie lo sabía, porque eran tan pequeños que no se los notaba. (...) Eran los más temerarios de todos los navegantes (...).
Desde el punto de vista de la mosca, nos movemos a cámara lenta, y a ella le resulta fácil esquivar nuestro movimiento y escapar. Lo mismo pasaba con los piratas enanos. (...)
No quiero disimular nada. Los espectros calafateadores eran realmente una pandilla desagradable. Su forma babosa de avanzar, la ligera sacudida eléctrica cuando lo tocaban a uno, sus voces altas y cantarinas (...).
Los salvosaurios controlaban el mundo según un complicado sistema de turnos cambiantes que yo no acababa de entender. Habían dividido el planeta entero en rectángulos, vigilado cada uno por un pterodáctilo. (...)
La entrada en la caverna de la Escuela Nocturna se abría oscura y siniestra en la pared metálica de la montaña. (...)
Un ideeta normal tiene tres cerebros, un ideeta dotado, cuatro, y un eideeta con categoría de genio, cinco; el profesor Ruyseñor tenía siete. Uno de ellos se encontraba en su cabeza, (...). Valía la pena observar cómo el profesor abría una lata de sardinas en aceite simplemente pensándolo.
(Más de 700 páginas de increíble y desbordante imaginación. Osoazul encuentra a seres sorprendentes y viaja por lugares absolutamente fantásticos. Un derroche de creatividad, sin límites...).